Redacción
CDMX, 7 de agosto de 2025.- El Congreso local aprobó reformas a los artículos 9, 12 y 64 de la Ley de Movilidad, estableciendo por primera vez requisitos legales específicos para scooters, bicicletas eléctricas y otros vehículos de micromovilidad. La medida exige licencias tipo A o B según el peso y tipo de unidad, como respuesta a los crecientes incidentes de circulación en zonas peatonales o sin casco.
El diputado Miguel Macedo Escartín, promotor de la reforma, aseguró que esta iniciativa busca ordenar el uso de estos vehículos con “visiones nuevas de operación” y mayor claridad normativa. Además, destacó que la propuesta está alineada con estrategias de seguridad vial y movilidad sostenible.
Pero el anuncio ha generado reacciones divididas. Para muchos ciudadanos, la medida parece más un castigo que una solución. “No hay suficiente infraestructura, y ahora nos piden licencia. ¿Vamos a seguir castigando a quienes optan por transportes no contaminantes?”, se pregunta Alejandro Paredes, usuario habitual de bicicleta eléctrica.
A pesar de las intenciones oficiales, la ciudad sigue careciendo de una red integral de ciclovías conectadas, estaciones de carga accesibles y educación vial orientada a la micromovilidad. Además, el proceso para obtener licencias puede representar una barrera para personas de bajos recursos o quienes simplemente usan estos vehículos de forma ocasional.
La falta de un enfoque integral y progresivo pone en duda la eficacia de la medida. Sin inversión en infraestructura segura y campañas educativas, exigir licencias parece más una estrategia simbólica que una solución estructural.






