Por Dana Rodríguez
Ciudad de México, 22 de marzo de 2026. — La capital del país enfrenta una crisis silenciosa: años sin planeación urbana efectiva y un proceso de consulta que, lejos de corregir el rumbo, podría estar profundizando la desconfianza.
La diputada Liz Salgado advirtió que los foros impulsados por Morena para discutir el Plan General de Desarrollo están desviándose de su propósito original y convirtiéndose en plataformas políticas.
“El futuro de la ciudad no puede decidirse en eventos que parecen mítines”, lanzó.
El señalamiento llega en un momento crítico. Desde la aprobación de la Constitución capitalina en 2017, la Ciudad de México debió contar con un sistema sólido de planeación, encabezado por el PGD. Sin embargo, ese andamiaje nunca se consolidó.
El resultado: una ciudad que ha crecido sin reglas claras, con vacíos en ordenamiento territorial y sin una estrategia robusta de gestión de riesgos.
Pero la preocupación no termina ahí. Salgado también puso el foco en la falta de claridad sobre cómo se integrarán las opiniones ciudadanas al documento final. Vecinos, especialistas y organizaciones han levantado la voz por temas sensibles como la densificación urbana, el uso de suelo y los impactos ambientales.
A esto se suma una aparente desarticulación institucional. Mientras se discute el modelo de ciudad, avanzan en paralelo otras iniciativas clave —como el Sistema de Cuidados— sin una ruta clara de integración.
“Podríamos terminar con políticas que no dialogan entre sí”, alertó.
El trasfondo es contundente: no solo está en juego un documento técnico, sino el modelo de ciudad para millones de personas. Y en medio de ese debate, crece la sospecha de que la planeación podría estar subordinada a intereses políticos.
La pregunta queda en el aire: ¿se está construyendo el futuro de la ciudad… o una estrategia electoral?







Discussion about this post