Por Redacción
CDMX, 26 marzo 2026.- La más reciente medición de SondeoElectoral.mx para la alcaldía Gustavo A. Madero en febrero de 2026 no solo confirma una tendencia: exhibe una crisis interna en Morena que ya no pueden ocultar.
Si en enero el partido guinda presumía control, hoy la realidad es otra: fragmentación, desgaste y una caída sostenida de sus perfiles más visibles.
MORENA: MUCHOS NOMBRES, POCA FUERZA
El dato más contundente no es quién va arriba, sino cómo se pulveriza el voto:
- Janecarlo Lozano: 32%
- César Cravioto: 23%
- Yuriri Ayala: 16.2%
- Beatriz Rojas: 12%
- Ana Buendía: 8%
Cinco aspirantes, un solo problema: ninguno logra consolidarse.
En comparación con enero, donde Morena mostraba mayor cohesión en sus cifras, febrero evidencia un desplome interno. La marca sigue arriba, sí, pero sus figuras se están canibalizando entre sí.
El caso más evidente es el de César Cravioto, quien pierde terreno frente a Janecarlo Lozano, pero sin que este último logre despegar con autoridad. No hay liderazgo claro, solo una disputa que debilita.
PAN: MENOS RUIDO, MÁS EFICIENCIA
Mientras Morena se divide, el Partido Acción Nacional hace lo contrario: concentra.
- Diego Orlando Garrido: 30.2%
- Daniel Chimal: 17%
- Teresa Cisneros: 7.6%
Aquí está la clave: con menos aspirantes, el PAN ya compite de tú a tú.
Diego Orlando Garrido se coloca peligrosamente cerca del primer lugar real, beneficiándose directamente del desorden morenista. En enero la distancia era más clara; hoy, la contienda se cerró.
MC: CRECE EN SILENCIO
Movimiento Ciudadano no lidera, pero sí avanza:
- Araceli García Rico: 16.2%
Empata con figuras fuertes de Morena y se posiciona como opción competitiva. En un escenario de mayor desgaste guinda, podría convertirse en factor decisivo.
PRI: TESTIMONIAL Y SIN RUTA
El Partido Revolucionario Institucional apenas figura:
- Ángel Gutiérrez Javier: 13%
Lejos de competir, el PRI sigue atrapado en la irrelevancia. Su crecimiento es marginal y no altera el tablero.
CONCLUSIÓN: LA ELECCIÓN YA NO ES DE MORENA
Lo que en enero parecía una elección controlada por Morena, en febrero se transforma en una contienda abierta.
El problema no es la oposición.
El problema de Morena es Morena.
Divididos, desgastados y sin figura dominante, están dejando escapar una alcaldía clave. Y mientras siguen peleando entre ellos, el PAN ya está tocando la puerta.
La pregunta ya no es si Morena va arriba.
La pregunta es: ¿cuánto más pueden caer antes de perderlo todo?




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